Preocupante situación de las Escuelas Técnicas de nuestro Departamento.

Las escuelas técnicas tienen un rol clave en la formación de mano de obra calificada para la industria, la construcción y los servicios. Sin embargo, en los últimos años se observa un deterioro progresivo en su infraestructura, equipamiento y funcionamiento que compromete la calidad educativa y la inserción laboral de los egresados.

*Diagnóstico de la situación*

*Falta de presupuesto*

El principal problema es la insuficiencia de partidas presupuestarias nacionales y provinciales. Esto se traduce en:

– Demoras en el mantenimiento de edificios: filtraciones, problemas eléctricos, baños en mal estado.

– Imposibilidad de realizar mejoras edilicias para adaptar talleres a nuevas normativas de seguridad e higiene.

*Maquinaria escasa y obsoleta*

Los talleres no cuentan con el equipamiento necesario para formar técnicos acordes a la demanda actual del sector productivo:

– *Escasez*: 1 torno o 1 soldadora para 30-40 alumnos. Esto obliga a trabajar en grupos muy grandes y reduce las horas prácticas efectivas por estudiante.

– *Obsolescencia*: Gran parte de la maquinaria data de hace 20 a 30 años.

– *Falta de mantenimiento*: Muchas máquinas están fuera de servicio por falta de repuestos. Al romperse, no se reparan por costos.

Los egresados salen con conocimientos teóricos pero sin práctica en tecnología actual, lo que les juega en contra al buscar trabajo.

Falta de insumos.

El presupuesto para insumos es mínimo y llega con atraso. Esto impacta directamente en las prácticas:

– *Materiales*: Falta de hierro, madera, cables, plaquetas electrónicas, pinturas, electrodos. Los alumnos deben llevar materiales desde sus casas o no se realizan las prácticas.

– *Elementos de seguridad*: Escasez de guantes, antiparras, delantales y calzado de seguridad. Esto genera riesgos y limita el uso de máquinas.

– *Insumos de laboratorio*: Reactivos vencidos, falta de instrumental básico en química y física aplicada.

Muchos docentes terminan autofinanciando prácticas o suspendiéndolas.

Como Consecuencias 👇

*Baja en la matrícula*: Padres y alumnos eligen otras modalidades por temor a no aprender un oficio real.

*Desarticulación con la industria*: Las empresas deben capacitar de cero a los egresados porque no manejan tecnología actual.

*Desmotivación docente*: Dificultad para dar clases prácticas sin recursos genera frustración y abandono.

*Riesgo edilicio y de seguridad*: La falta de inversión pone en riesgo a alumnos y personal.

Amsafe San Martín junto a la Secretaria de Nivel Técnico Provincial exige:

– Aumento y actualización del presupuesto específico para escuelas técnicas, con fondos para mantenimiento edilicio.

*Plan de renovación de equipamiento*: Compra de maquinaria nueva y convenio con empresas para donaciones y pasantías con tecnología actual.

*Fondo permanente de insumos*: Partida mensual garantizada para materiales y elementos de seguridad.

*Vínculo público-privado*: Convenios con cámaras industriales para actualizar contenidos y hacer prácticas profesionalizantes en plantas.

Las escuelas técnicas están formando con recursos del siglo pasado para una industria del siglo XXI. Sin una inversión urgente en presupuesto, maquinaria e insumos, se corre el riesgo de perder una de las herramientas más importantes para el desarrollo productivo del país.