10 de Octubre – Día Mundial de la Salud Mental

En el Día Mundial de la Salud Mental, reafirmamos nuestro compromiso con las políticas públicas que promueven un abordaje integral, comunitario y de derechos. En el actual escenario marcado por ajuste, vaciamiento y desmantelamiento del sistema público de salud, resulta indispensable continuar organizándonos en su defensa.

En este marco exigimos la plena implementación de la Ley Nacional de Salud Mental, garantizando recursos, dispositivos territoriales y presupuestos acordes para su efectivo cumplimiento en todo el territorio priorizando los derechos humanos, la inserción social y el cuidado comunitario.

La salud integral requiere bases materiales y sociales firmes. No hay salud sin salud mental, y no hay salud mental sin condiciones de vida dignas: trabajo registrado, salarios que cubran las necesidades de nuestras familias, estabilidad laboral, vivienda digna y, fundamentalmente, el derecho social a la educación como pilar de emancipación y construcción comunitaria.

La salud mental de las y los trabajadores de la educación constituye una dimensión que se relaciona directamente con las condiciones del trabajo docente. La sobrecarga laboral, la falta de recursos, las múltiples demandas que recaen sobre las escuelas y el deterioro de las condiciones de vida impactan de manera directa en la salud de quienes sostenemos cotidianamente las escuelas. Por eso, no puede pensarse como una responsabilidad individual ni reducirse a estrategias personales para afrontar el malestar: requiere políticas que garanticen condiciones dignas de trabajo docente, equipos y espacios institucionales de cuidado.
Cuidar la salud mental de las y los trabajadores de la educación es defender el trabajo docente y una educación pública de calidad.

CTERA en defensa del derecho a la salud integral.